IMPUESTO DE SUCESIONES: EL EXPOLIO A LOS ESCARABAJOS
Escrito por Miquel J. PAVÓN i BESALÚ. [Blog]Estaba viendo, hace unos días, en un documental de la televisión que existe la creencia, entre los que profesan la religión budista, que las almas de los muertos se reencarnan. Parece ser que lo más probable, según parece, es que poco después de unos cuarenta y tantos días el alma del difunto ya esté en otro cuerpo. El karma de la vida pasada condiciona la reencarnación de la vida siguiente. De esta forma, si alguien mata un escarabajo, en su siguiente reencarnación debe volver como escarabajo con la conciencia de que es escarabajo. Paralelamente, los herederos del difunto suelen andar, cuarenta y tantos días después de morir la persona que les deja la herencia, liquidando un último pago: el impuesto de sucesiones con el objeto de poder poner a su nombre y poseer el legado del difunto. Esta coincidencia en los plazos hace que mientras uno ya en su siguiente vida puede ser un escarabajo acaba de pagar el último gran gasto de su vida anterior. Triste paradoja ..... Por otra parte también entiendo porque se pagan estas importantes sumas bajo este concepto ...... pues simplemente porque a los escarabajos no les importa para nada el dinero. ¿Y quién se aprovecha de ello? Pues la administración pública ......

¿Cómo funciona el impuesto de sucesiones, o mejor dicho, el expolio a los escarabajos?
Pues en realidad es muy sencillo ..... Cada persona al morir tiene unas determinadas propiedades que tienen un valor. Como resulta que uno o una no se puede llevar nada al otro mundo para utilizarlo en las siguientes reencarnaciones existe todo un complejo sistema legal que hace que todo ese conjunto de propiedades pasen a pertenecer a sus herederos. Pero para que unas propiedades pasen a ser de una persona a otra hay que pagar previamente el impuesto. Y no es poco ..... Suele ser mucho porque el cálculo se hace aplicando un porcentaje al valor total de las propiedades. Y lo que es peor ....... el pago debe hacerse en efectivo cuando lo más habitual es que las propiedades sean de todo tipo menos dinero contante y sonante. Y para acabarlo de complicar todo un poco más ....... el pago del impuesto debe de realizarse en un plazo corto de tiempo. Un verdadero problema en muchos de los casos.
Ante esta perspectiva caben dos opciones. Una sería que se intente favorecer a los herederos en lugar de favorecer a la administración pública. Y la otra sería justo lo contrario, es decir, favorecer a la administración pública en lugar de los herederos. Esta decisión entre una y otra depende única y exclusivamente de cada uno o una. Considero que la segunda opción que favorece a la administración pública no merece muchos comentarios porque suele estar bien organizado y con suficientes medios para arañar todo lo que pueden y más bajo este concepto.
¿Cómo favorecer a los herederos? Pues .....
Caben dos posibilidades: una sería dar las propiedades a los que se desea que sean los herederos en vida y la otra sería darlas una vez ya se está muerto, o sea, cuando lo más probable es que seamos ya un escarabajo.
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Dar a los herederos en vida no tiene mucho misterio. Simplemente se cambian las propiedades de nombre buscando la opción más económica o el momento más adecuado. Es un acto de generosidad y confianza hacia los herederos. Tengo un cliente que me contó que un amigo suyo dio sus propiedades y dinero a su hijo. Parece ser que el hijo en cuestión lo primero que hizo fue comprarse un coche con lo que recibió. Y, a decir de mi cliente, su amigo al saber que se había gastado el hijo el dinero en un coche le dio un infarto y se murió del disgusto. La verdad, pienso que no hay que exagerar hasta ese extremo. Aunque ahora que lo pienso ..... igual es que se compró un Volkswagen ...... ¡¡¡¡¡¡ ESCARABAJO !!!!! Por supuesto ....... | ![]() |
Para dar en herencia las propiedades una cosa que suele funcionar casi siempre es ver qué hacen las personas que son ricas al respecto. ¿Qué hacen? Pues suelen tener los bienes de todo tipo a nombre de una o varias sociedades patrimoniales. ¿Y eso por qué? Pues porque saben muy bien la diferencia entre el valor nominal y el valor real. Buffffff ¿no? Pues bien es más sencillo de lo que parece ..... Resulta que cuando hay algo a nombre de una persona se suele pagar el impuesto de sucesiones calculado a partir del valor real de lo que se va a heredar. Un valor que siempre suele ser alto y muy próximo al valor del mercado. Esto implica un impuesto alto. En cambio, cuando hay algo a nombre de una sociedad patrimonial se suele pagar el impuesto de sucesiones calculado a partir del valor nominal. Como muy bien indica el término se trata pues de un valor nominal y no real. Y si algo es nominal pues se nomina bajo según convenga ..... ¡¡¡¡¡ evidentemente !!!!!